A propósito de las escardas

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Os cuento esto, recién hecha la última escarda en el jardincito del parque de la Memoria de Etxauri (a partir de ahora queda bajo la responsabilidad del ayuntamiento), porque me parece que en las prácticas jardineras a esta labor se le da menos importancia de la que tiene, total quitar hierbas, no??

Pero la escarda es algo más que librar a las plantas que hemos plantado y cultivamos de hierbas no deseadas, que van a competir con ellas por los nutrientes, el agua y la luz

Si hasta ahora las hierbas no deseadas nos han servido para proteger las plantas de los fríos del invierno, evitar erosiones y mantener la humedad, a partir de estas fechas con las escardas ayudamos a que las plantas se soleen, el terreno coja temperatura, evitando pudriciones, hongos, etc y facilitando su crecimiento

Las escardas favorecen la porosidad de la tierra y con esto su aireación: Por las raíces atrapan los nutrientes, el agua y el oxigeno. Cuanto más esponjosa sea la tierra más fácil se lo ponemos!!

Si damos porosidad a la tierra también estamos facilitando y estimulando el desarrollo de las raíces

Con todo esto cada escarda es un empujón que damos a las plantas. Es más eficaz muchas veces que un abonado

Además esta labor se convierte en un momento de atención hacia las plantas que plantamos y cultivamos, una manera de ver de cerca su desarrollo, su relación con las otras hierbas (alrededor de algunas sale menos hierba que en otras, plantas alelopáticas), sus progresos, limitaciones, si hemos acertado con el marco de plantación, si están sanas

Un momento estupendo para la comunión con el jardincito, vía azada y esfuerzo, para sentirnos parte de él y disfrutar al sentir que nuestro trabajo tendrá recompensa en forma de flores, insectos, colores, olores, y sensaciones.

Par de consejos para realizar una buena labor de escarda

Mejor escardamos antes de que las hierbas no seseadas hayan semillado

Muchas de las hierbas no deseadas que nos encontremos en la huerta o jardín son capaces de brotar de raíz, es decir que si no las arrancamos bien, hojas con raíz, de alguna manera las estamos provocando y estimulando, a la que le demos la espalda comenzará a brotar con más ganas aún

Si el terreno y el tempero lo permiten podemos arrancar las plantas a mano, de esta manera solamente con la tierra que mueven las raíces es suficiente, y la mejor labor. Sacudimos bien las raíces y al cubo del compostaje Si nos ayudamos de la azada conviene atacar las plantas desde bien abajo, cada hierba tiene su sistema radicular (más somero o profundo). La observación nos irá diciendo como atacar cada hierba

Y una última cosa, al hacer la escarda, hasta que aprendamos a levitar, es necesario pisar algo o mucho la tierra. Debemos evitar pisar la tierra que cultivamos sin razón. Cuando tengamos que entrar mejor hacerlo con buen tempero, que no esté demasiado mojada. Cuanto más mojada esté más la apelmazaremos y más fácil perdemos todo eso de la porosidad y aireación, que es en realidad lo que buscamos con la escarda

Es mejor poner los pies sobre las hierbas que no hemos todavía escardado que sobre lo que acabamos de laborar, ir hacia atrás, nos cuesta un poco, hay que mirar atrás de vez en cuando para no pisar ninguna planta, etc, pero la escarda es bastante más provechosa.

Otra solución es usar una tabla e ir pisando sobre ella, el efecto de apelmazamiento lo empequeñecemos

Y siempre nos queda el contorsionismo, una pierna aquí la otra bien abierta allá, para no pisar, para no pisar. Era uno de los mantras de mi madre en la huerta que cultivó

Seguro que por vuestra experiencia tenéis algo más que añadir y así enriquecemos y completamos esta sesión de escarda ¡!

 

Restless garden1

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